En los últimos estudios realizados a un bebe recién nacido, se ha demostrado el nivel de protección dada por la placenta dentro del vientre.

En el estado de Texas, una mujer que tenia COVID-19 dio a luz, inmediatamente al hacerle la prueba al pequeño, se ha demostrado que viene totalmente sano, por ende, los médicos inmediatamente aislaron a la madre.

Últimamente, el hecho de tener que dar a luz en plena cuarentena deja mucho que pensar, las mujeres embarazadas tienen miedo de contraer el virus durante la última etapa, y es que, el problema no solo es que ellas estén enfermas, sino que el virus se transmitiera al bebé afectándolo letalmente.

En la mayoría de los casos, se ha visto como otras enfermedades y virus, siempre son transmitidos al bebé, a causa de ello, los niños siempre nacen con algún problema o incluso durante las primeras semanas del embarazo se logra detectar alguna anomalía; Así la madre tomara la decisión de continuar con el embarazo (Pese a las complicaciones durante y después del parto) o incluso tener que abortar al bebé por los medios legales.

Resultados de un bebé con madre positiva al COVID-19

Aún se desconoce mucho acerca de los problemas que pueda ocasionar el virus, no obstante a ello, en los últimos casos vistos se ha demostrado que, los bebés no se ven para nada afectados.

Sin embargo, algunos han presentado pequeños problemas en sus riñones, los cuales se tratan inmediatamente. Todo esto ha permitido ver resultados muy positivos en los partos de mujeres contagiadas.

Inicialmente, se especulaba que los infantes podían nacer muy bajos de pesos,  con tamaño reducido, dificultad para respirar, apnea, o infecciones respiratorias. Todos estos problemas podían presentarse al menos durante sus primeras 8 semanas de vida, ese tiempo se les comenzaría a dar un tratamiento para mejorar potencialmente la condición.

A causa del embarazo, se ha querido observar si las mujeres son más o menos propensas a contagiarse, según algunos cálculos el nivel de contagio y complicaciones son iguales a las de cualquier otra persona.

Anexo a ello, durante el crecimiento del bebé en el vientre, las madres tienen un sistema inmunológico temporalmente suprimido y cambios fisiológicos en su función pulmonar. Esto puede hacer que los problemas respiratorios se compliquen un poco.

En el último caso, se ha visto como la mujer embarazada con COVID presento síntomas similares a la neumonía o influenza.

Gineco-obstetras consideran a las mujeres embarazadas como un grupo de riesgo de compromiso

Los Gineco-Obstetras han dicho que las mujeres contagiadas de Coronavirus, representan un grave riesgo tanto social como la posibilidad de tener un parto prematuro.

En muchos casos anteriores vistos, cuando una mujer tiene MERS, SARS e influenza, el parto siempre se adelante varias semanas o pocos días (Todo varia de una mujer a otra).

Otra de las preocupaciones que tienen los médicos, es que, si una madre resulta positivo de SARS COV 2 ¿Cómo esto podría afectar al bebé?

Por suerte, se ha observado que las infecciones no se transmiten al feto, la placenta es una capa protectora que no permite un tipo de contagio vertical, esto significa que no hay riesgo alguno y en caso de que así sea, pues será muy leve.

El consejo de práctica de julio del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos; Expresa: “los datos son tranquilizadores de que la transmisión vertical parece ser poco común”.

‘’ Los nuevos datos muestran que los bebés nacidos de mujeres con Covid-19 no muestran un aumento en el bajo peso al nacer, dificultad para respirar, apnea o infecciones respiratorias durante las primeras ocho semanas de vida ‘’

Según las investigaciones obtenidas, el virus no puede transmitirse al bebé, ya que, la placenta no le brinda las medidas necesarias para poder sobrevivir allí.

A pesar de que, la placenta posea ACE2, no está la cantidad requerida para que el COVID-19 se mantenga allí.

En los últimos meses, debido al confinamiento causado por un virus proveniente de ASIA, los médicos han estudiado los casos de 1.5 millones de mujeres embarazadas. Los datos obtenidos fueron muy provechosos, la única desventaja vista, es que, la madre no podrá amamantar al recién nacido.

Toda la investigación fue publicada por el estudio de PRIORITY, se espera que en los próximos días la Clinical Infectious Diseases de nuevos resultados.